A qué edad es recomendable la circuncisión

La circuncisión o postectomía es una intervención quirúrgica que suele generar un gran conjunto de opiniones, especialmente cuando se trata de definir una edad específica en la que sea recomendable llevarla a cabo.

Al respecto, la opinión de los especialistas varía ya que en cada caso las circunstancias son diferentes y es con base en ello, en las características de cada paciente que se establece cuál es la edad ideal para llevar a cabo este proceso. 

Circuncisión en la infancia

En diversos países la circuncisión es realizada en bebés recién nacidos, por motivos o tradiciones culturales y sociales y como parte de tradiciones religiosas, al mismo tiempo, muchos señalan que durante los primeros años de vida, la circuncisión representa un proceso más simple cuya recuperación es también más sencilla e incluso, implica menores riesgos en comparación cuando se realiza en una etapa más avanzada. 

En otros casos, la circuncisión se realiza en niños pequeños por causas médicas, es decir, en aquellos niños que presenten problemas para retirar o retraer el prepucio hacia atrás y dejar el glande del pene al descubierto, esta dificultad se denomina fimosis y puede dar paso a otras consecuencias que afectan la salud.

No obstante, la fimosis suele desaparecer pos sí sola durante el crecimiento, así que los especialistas recomiendan esperar hasta alrededor de los 12 o 13 años para llevar a cabo el procedimiento, no sin antes probar con otros métodos como los tratamientos tópicos con cremas, es decir, la postectomía debe ser la última opción a considerar en estos casos. 

Es importante tener en cuenta, si el niño no padece de fimosis y no se somete al proceso de circuncisión, esto no representará algún tipo de problemas de salud en su etapa adulta, así que no es un proceso obligatorio o necesario en todos los casos.

Circuncisión en adultos

En la edad adulta tampoco existe una edad recomendada para llevar a cabo la circuncisión, este proceso quirúrgico se aconseja específicamente en los casos que el paciente presente algunas patologías, entre ellas:

  • Infecciones urinarias repetidas: cuando no se lleva a cabo la correcta higiene del prepucio o la retracción es inadecuada, esto lleva a que agentes patógenos se acumulen y generen infecciones recurrentes.
  • Fimosis: la dificultad o imposibilidad para retraer el tejido prepucial y dejar el glande al descubierto no desaparece en algunos casos, llegando a afectar la salud masculina en la edad adulta y la circuncisión es el proceso para su solución permanente.
  • Parafimosis: consiste en la tracción del prepucio detrás del glande sin la posibilidad de regresar a su posición normal, es decir, queda atrapado y esto general la inflamación e incluso estrangulación del glande afectando el flujo de sangre y como resultado genera graves complicaciones.
  • Balanitis: consiste en la inflamación del glande, se presenta de forma progresiva generando enrojecimiento, ampollas, dolor, sangrado, secreción uretral, entre otras complicaciones de mayor gravedad.

Todas estas patologías constituyen razones para llevar a cabo la circuncisión en adultos, ya que este procedimiento es la solución más efectiva y evita posibles complicaciones, manteniendo la salud del paciente.

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